Corriendo tras la felicidad y el equilibrio personal.

La razón

A propósito de las fechas, algunos tienen tendencia a la alegría, el recuerdo, la melancolía, otros al sentimentalismo o la tristeza, otros al alcoholismo consentido, para mí se trata de una invitación a la introspección, un momento de análisis, de comprensión, de perdón y planeación.

Son muchos los temas que quiero analizar y será imposible además del poco tacto que recuerdo tener para hablar de ellos, así que a ti mi querido lector te advierto: leer estas letras puede ser un viaje tedioso, pero todo un viaje en la mente de otro ser humano y advierto hablo con franqueza pues es la única forma en que se hacerlo bien, mantengo la esperanza que con suerte puedo tocar a otra persona con mis palabras y darle un punto de vista diferente de su propia vida.

Este año ha sido mi año sabático o tan sabático como un colombiano de estrato medio se puede permitir sin perecer, es decir, trabajé lo mínimo posible para subsistir pero tener el tiempo necesario para dedicar a encontrar quien era, quien soy y quien quiero ayudarme a ser; cerré mi website profesional http://www.unwebparatodos.net mismo que solo hasta estos días empiezo a reconstruir y es que lo necesitaba, la vida me había abrumado, rechacé mis creencias, mis principios y mi me moví desde los cimientos, la crisis de los 30 le llaman, yo le consideré una dosis de realidad, una mirada necesaria a mi vida, al camino recorrido y una llamada a la reinvención de mí mismo; supongo que es en este momento que terminan, nacen y cambian relaciones, que empiezan etapas, se cierran y se abren puertas y vidas cambian para siempre.

La “inspiración” para escribir estas líneas salió de la necesidad, tengo cosas que deseo contar a algún buen amigo(a), pero no alcanza el tiempo o las cervezas para conseguirlo y hoy quise expresarme.

Así que inicio con mi propia idea de la vida

Vivir.

O Intentarlo. En mi caso personal un día de estrés y complicación laboral comprendí que no soy más que una gota de nada en un planeta que parece vasto pero carece de relevancia en una galaxia que viaja como un diente de león en la brisa y no somos siquiera visibles en el ir y venir de la trama universal, no aportamos, nuestras acciones no marcan nada en este complejo universo, me sentí insignificante, pequeño y todo empezó a cambiar para mí, la forma en que disfrutaba se volvió amarga, ver a alguien quejarse me parecía ridículo, la risa, el compartir, mucho empezó a carecer de sentido, sin embargo sin llegar a depresión ni nada parecido, solo cruda comprensión de lo que es nuestra existencia, a pesar de ese sentimiento empezó a equilibrarse mi mente con la conciencia del azar en el proceso evolutivo, de entender todos los factores necesarios para que se diera la vida, de lo difícil que es la existencia de la vida en el universo, de entender que miles de estrellas han tenido que morir y nacer para que se diera el milagro de la vida, que miles de eventos de prueba y error evolutivos llevaron inevitablemente a mi existencia, entonces la vida cobró brillo para mí, decidí entender dónde estoy, a donde me gustaría ir pues ahora veo ofensivo la sola idea de desperdiciar una vida, significaría desperdiciar miles de años de evolución, creación y destrucción en la trama universal para que se diera una existencia consiente y lo que sea que haga con mi vida estará bien.

La religión.

Ser o no ser creyente, he aquí la cuestión, decidir una cosa u otra definirá a donde llevas tu vida y con qué fuerza das cada paso. El universo es todo lo que existe y lo que existirá, no hay nada más allí fuera, el paraíso pasó a ser solo un poco de opio, una cadena que sostiene un código de conducta innecesario. En mi caso entendí que a pesar de ser criado bajo preceptos judeo cristianos muy fuertes, no soy creyente del catolicismo pero que me resulta imposible el que no calaran en mi mente muchos conceptos introducidos por la iglesia católica en mi comportamiento, sin embargo prefiero expiarlos de mi ser en la media en que se presentan, que no por ello dejo de aceptar mi espiritualidad y creer en algo superior a mí, algo que no pretendo entenderle ni darle nombre y mucho menos nombrar sus reglas. Ahora acepto y me esfuerzo por aceptar y entiendo y me esfuerzo por entender a quienes conozco, antes solo juzgaba desde mi ignorancia, por ahora elijo creer en las personas para aceptar de manera más fácil el hecho de que tantas cosas escapen a mi control.

Relaciones personales en una sociedad analfabeta.

Todo ese descubrimiento personal no es más que chachara mental, es solo un lente diferente para ver la vida, la vida continúa y ahora además del lente es necesaria una manera de tomar la vida.

Lo que somos y lo que seremos está basado en nuestra imagen, misma que es imposible tomar desde dentro, así que nos vemos a través de otros ojos, aquí lo importante es elegir un buen espejo.

Somos seres sociales, absolutamente sociales, el asunto es que de una u otra forma llegamos enfermos a la sociedad, llenos de temas sin resolver, de necesidades desconocidas hasta que se presentan a tu puerta, descubres en tu interior celos, rabia, lujuria, miedo, parálisis resultado de ausencias que marcaron nuestras vidas, de reproches y vacíos que se busca llenar por la creencia de que así se alcanzará un estado mágico llamado “felicidad” donde se nos resolverá la vida.

Nuestros días son monótonos hasta que nos topamos con alguien que por un momento nos llena, “nos hace sentir”, parecemos especiales y sin saberlo como en un sueño o una pesadilla estás en envuelto situaciones que se escapan de tus manos y nunca estás realmente listo para ellas.

Somos mamíferos mal dotados, necesitamos mantenernos en grupo para sobrevivir, eso llevó a favorecer características en nuestra genética, nos llevó entre otras cosas a generar sentimientos y mi teoría es que el no entender eso nos lleva al apego para facilitar la carga de existir. Nuestra química cerebral nos seduce, nos llena de dopamina y serotonina en volúmenes que no nos permiten pensar con claridad cada vez que un proceso programado en nuestro ADN debe ser resuelto, la elección de pareja es un proceso que parece aleatorio y nos hace adictos a otro, nuestras hormonas están diseñadas para asegurar la supervivencia de nuestra especie y “nos excitamos”, nos hacemos básicos, nuestra capacidad de pensar, de razonar se reduce y muchas de nuestras decisiones son tomadas por instinto, todo eso sin contar con la complejidad intrínseca de nuestro cerebro que entre sus estados funcionales mantiene uno que se escapa al manejo cotidiano y le conocemos como amor, estamos repletos de sentimientos, de necesidades, somos fisiológicamente propensos a adicciones, a satisfacer nuestros instintos, la monogamia no es natural y la naturaleza está decidida a demostrarlo, la lealtad es un valor aprendido, no nace de tus instintos y nadie nos lo enseña, la escuela te prepara para jornadas laborales de 8 horas y responsabilidad para un tercero, no te enseña a cuidar de ti, de tus necesidades, de tus sentimientos, de tus relaciones, mucho menos a controlar tus impulsos y entender que son producto de un torrente químico que te manipula y decide por ti, además están los problemas emocionales que se generan por presencia o ausencia, por abuso o necesidad, el día a día emocional se trata de procesar un sinfín de información en tiempo record que además se ve empañada por malas experiencias, miedos, ineptitudes y dependencias, por eso no es de extrañar que cometer uno que otro error al día sea la norma general.

Desconozco la realidad de otras regiones, pero la sociedad latina que me compete, la colombiana y costeña en general destrozó la mente de toda una generación, acabó con mujeres potencialmente felices e independientes y empoderó hombres que no tienen claro de que va la igualdad y el respeto, a muchas mujeres se les convirtió en soñadoras en búsqueda de un príncipe, expertas en satisfacer a un hombre y es que hace falta hablar con una chica de la costa para notar los dos polos en su mente, su infinita necesidad de autonomía, de libertad, pero su completa dependencia a tener un marido que le apoye, un hombre que le satisfaga, que pague las cuentas y le llene y si a los 30años+ no está casada, eso es una crisis asegurada.

Es algo que no solo le pasa a las chicas, pasa con los hombres y está tan arraigado en la sociedad que escuchas letras vallenatas como:

“Sé que no gustas de mí, pero yo soy feliz, no más con tu desprecio”
“En el fondo tu dueño soy yo, lo que pasa es que finges”

Y eso no es algo que se metió en la mente del hombre latino por la música, no, eso es algo que vive en el hombre latino y se refleja en su cultura, sus acciones y su música, aquí los hombres no comprenden el rechazo, se sienten dueños de la persona, son dueños de la novia, de la esposa y de la amante, le persiguen, le celan, le someten, les maltratan en nombre del amor, todos pecamos por ello, el más mínimo reproche es evidencia de esa mala programación.

La práctica más desagradable que he visto es la táctica del chulo, porque no tienen otro nombre, parece aprenderse por instinto, tratan a la chica con cuidados, con delicadeza, con detalles, luego le lanzan emocionalmente al piso, le rechazan, denigran o maltratan verbalmente, le hacen sentir que es su culpa por errar, por equivocarse en el trabajo, en la vida, en sus responsabilidades o en la relación, y ese ciclo se repite hasta generar una adicción, porque sí, algunos tienen bastante claro cómo funcionan las emociones en general y que el ser humano necesita aprobación, necesita amor, necesita de una conexión, entonces le brindan buenos momentos, luego le privan de ellos y le hacen responsable por ello y por la necesidad de volver a sentir, muchas personas aceptan esa situación, incluso lo consideran en realidad su fracaso o su responsabilidad y quiebran su alma para volver a sentir esa conexión, se venden y pierden su dignidad y respeto, el camino de regreso de ese punto es complejo y necesita amor; el resto de nosotros les criticamos cómodamente, les vemos como personas fracasadas, inestables que ante la primera muestra de cariño entregan su cuerpo, así que a los chicos les decimos “se cree pelao y siempre anda enamorao” y a las chicas les tachamos de regaladas, de puta que lo da de gratis, re-victimizamos al producto de nuestra incompetencia social sin entender que en realidad existe maltrato y la necesidad de aprobación, de respeto y cariño; no es algo exclusivo de la mujer latina, no, es decir le pasa al hombre en su necesidad de cariño y aprobación ambos generan apegos mal sanos, pero aquí la respuesta social es bastante diferente, la balanza no está equilibrada.

Esta sociedad necesita ser re-enseñada, reeducada para ser capaz de vivir a plenitud una relación sin apegos, manteniendo sus necesidades en niveles sanos. Las personas necesitamos entender que podemos recuperar nuestro estima, nuestro poder, nuestra fuerza de forma simple, porque cada que un novio(a) celoso reclama y lo aceptas y das explicaciones, estás cediendo el control sobre tu vida a alguien más, cada que eres juzgado(a) en tu conducta, en tu actuar natural y aceptas la palabra ajena sin comprender tus propias razones (y entendiendo que no existe crimen), estás cediendo el control de tus actos a alguien más, así que la respuesta puede ser diferente, puede ser simple y te vigorizará, solo prueba con un “detente, no tienes derecho a…”.

Existe una diferencia entre una relación sana y una relación enferma y radica en la manera en que se asumen las necesidades, una persona muy querida por mí alguna vez utilizó una expresión que me impactó para referirse a quien en ese momento de la vida era su pareja, dijo “él lo que quiere es una mamá, no una mujer y yo no estoy para eso” y aquí viene a jugar nuestra salud mental. Entiende, vas a fracasar en cualquier relación si tú no estás sano, si no te amas a ti mismo, si no decides soltar, a veces es mejor tomar un tiempo para sí y no desperdiciarlo en una pareja “porque peor es ná”.

Comentaba al inicio que se ha tratado de un viaje por mis valores y mis convicciones, en favor a ello debo comentar que he abierto nuevamente mi mente a nuevas formas de pensar, de ver la vida y que es doloroso hacerlo, es doloroso estar receptivo, es abrumador escuchar de verdad a los demás, permitir a nuevas personas conocerte de forma profunda, permitir conexiones reales es como mínimo arriesgado y definitivamente será doloroso, pero necesario cuando tu objetivo es vivir a plenitud.

Entre tantas charlas que me he permitido tener procurando no criticar aunque una parte en mi interior no calla y dice groserías sin detenerse escuché una expresión que me impactó profundamente y no por lo que escuché, sino por mi reacción frente a ello, en el exterior me mantuve calmado, por dentro entendí que debo redefinir el cómo veo a otro ser humano, el cómo veo a la mujer en general y decidir erradicar de mi vida cualquier pensamiento posesivo, machista y sexista con el que me tope en mi camino. Escuché a alguien haberse definido en repetidas ocasiones como “una moza profesional” y aquí tengo claro que no es posible huir de algunas situaciones, que la vida lanza oportunidades puntuales y nada es perfecto, en ocasiones se trata de un accidente que puede verse como un error o simplemente una situación más que fue necesario vivir, pero lo que me cuesta aceptar es el que alguien consiga definirse de tal manera que deba renunciar su lugar en su propia historia, el asunto es que cada situación es particular y tiene sus complejidades pero es importante nunca renunciar al amor propio, a YO valgo.

Aquí sigue el tema de las relaciones y entender que estar solo es estar en una relación contigo mismo, si temes estar en tu compañía quedas a merced del viento, quedas en riesgo de perder la propia identidad en aras de hacerle la vida fácil al aprovechado de turno y para mi es algo que nadie debería verse forzado a aceptar.

Sentir la propia valía en los ojos de otro es tentador, tener la atención de otro, ese es el problema de muchos, alguien a quien amamos nos maltrató, lastimó nuestra estima y generó una constante necesidad de “sentirse importante”, de llamar la atención porque en nuestra interpretación de la vida, la vida nos maltrató, nos negó algo y para recuperar el poder y obtener ese momento de aprobación y satisfacción que la vida en algún tramo de la carrera nos negó con la forma de un padre o una madre ausente o maltratador(a) (u otro personaje importante), aquí se trata de un asunto de aprendizaje, de aceptar que a veces la mejor opción es superar y dejar pasar, que a todos nos van a rechazar en algún momento, que existen abusadores y nos van a maltratar, que algunas peleas se luchan y otras se abandonan, que algunas personas las puedes tener a tu lado y de otras debes alejarte, que no necesitas entregarte sin control a los deseos y necesidades propias o ajenas para obtener “atención”, que es un precio muy alto a pagar por solo minutos de aparente control que en realidad te denigran como ser humano, hasta que no se entienda esto, se va a caer una y otra vez en el mismo circulo vicioso, si no se abandona ese actuar, el fracaso será perpetuo y el coste puede ser el perder la percepción del valor propio hasta que sientes que la propia vida vale poco y es donde el estado funcional más complejo de nuestra mente entra a jugar un papel crucial, el amor.

Una sociedad católica romántica.

– Si ella me llama hoy (y en los tiempos que van, – Si me escribe al whatsapp), mi día será genial –
– Si él me presta atención, me sentiré plena porque lo conseguí –
– Si mis amigos recuerdan mi cumpleaños y me invitan a salir, estaré feliz porque me reconocen, porque valgo –
– El amor que siento hoy es para siempre –
– El amor todo lo da, si no me entrega lo más profundo de su ser, pues no me ama –
– Y entes momento dejan de ser dos y se convierten en una sola cosa –

El asunto con esas afirmaciones tan comunes radica en que nacen de sentimientos confusos producto de una sociedad romántica que decidió empezar a medir a las personas y su valía por reglas y estigmas que comprometen el alma y te someten a los caprichos de la persona amada como si fuese algo imprescindible.

A todas estas debes preguntarte cosas, entre ellas entender si tus relaciones se basan en el apego y la costumbre o en un sentimiento diferente altruista, de agrado y no de necesidad, ese “si no me necesita, es porque no me ama” debe ser redefinido en nuestras vidas, por ahora me gusta más un “puedo vivir sin ti, pero a tu lado todo es mejor, brilla más, luce hermoso”.

Aquí el lío con el que me encontré es el de la dependencia, no puedes amar si eres dependiente, no puedes superarte si eliges quedar inmerso en tu adicción por otro ser humano, si deseas una relación sana en la que nazcan sentimientos positivos producto del compartir y las relaciones personales asegúrate de llevar un buen cinturón de seguridad y tener al día tu seguro a todo riesgo, que la apuesta es grande. Entiende que el amor es un proceso químico, neuronal consciente, no es una situación mágica que nace de los confines del universo hasta tu músculo cardiaco, no, entiende que tal como llegó puede partir, de ti depende añadir al proceso otros factores y determinar si estarás dispuesto a hacerlo. La pasión se acaba, el gusto se acaba, la química se convierte en hastío, pasas de amarle cuando luce varonil a un “quítate que estás sudando”, pasas de amar aquella sonrisa y su cabello largo que antes te llevaba al cielo solo con mirarla a por favor arregla tu pelo y no me mires así. Lo mismo que un día amaste puede agobiarte y si no lo entiendes desde el inicio estás condenado a fracasar en el intento de una relación duradera, cualquiera que sea, no se trata de ir con fecha de caducidad, se trata de entender que si no se definen compromisos y se trabaja por ellos, si no se hacen acuerdos y se esfuerzan en cumplirles, se crean nuevas relaciones, conexiones, experiencias y gustos con la misma persona, será imposible que el sentimiento se mantenga a lo largo del tiempo.

Ahora, no todas las personas tienen en sus planes amar para toda la vida, si es lo que te enseñaron, pregúntate si es lo que realmente quieres, de otra forma te vas a encontrar involucrado en una vida que tal vez no quieras vivir, antes de empezar, pregúntate cuáles son tus neurosis, cuales las de tu pareja, ¿quieres casarte?, ¿el matrimonio puede ser para toda la vida?, ¿quieres un matrimonio para toda la vida?, ¿conoces el coste de semejante decisión?.
Vivir en pareja no es hacerse dueño del otro, no es fundirse en uno solo, es entender que el otro ser tiene sueños y aspiraciones propias, que tú tienes sueños y aspiraciones, que si se tiene suerte, se parecen o están dispuestos a compartirlas y lograrlas a dúo podrán apoyarse el uno al otro o bien, solo no entorpecer los sueños ajenos.

Todos necesitamos de un compañero de vida, para algunos es una pareja sentimental, para otros un amante, pero no descartes un socio(a), un amigo(a), a un hermano(a), se trata de alguien que camine contigo, alguien en quien decidas confiar y entiende no existe regla que diga que debes tener solo un apoyo en la vida y que tu no tienes que ser él único apoyo de tu compañero de vida, la vida tiene muchas facetas, es complicado cubrirlas todas, no abandones tu vida en pro de una relación.

Deportes

De jóvenes de una forma u otra hacíamos deporte, en la edad adulta eso pudo cambiar, en mi caso cambió, pasé de caminar por horas a tomar taxi e ir de silla en silla, en este proceso descubrí la importancia de vivir nuevas experiencias físicas, de enfrentarme a nuevos retos, andar solo es divertido, también lo es andar acompañado, todo depende de la ocasión. Caminar, andar en bici, ambas son situaciones que disfruto, me ayudan a ver el mundo con otros ojos a conocerme de una forma diferente, si no estás conforme con una situación en tu vida yo te invito a caminar o montar bicicleta o practicar un deporte que te lleve lejos, verás que sin notarlo descubres algo nuevo en ti.


Creo que cambié, que la sola tarea de abrir mi mente y cuestionarme me llevó a crecer, mi vida luce igual, pero vivo como un ser diferente, amo diferente, lo disfruto diferente, admiro a aquellas personas enseñadas en la simplicidad de la vida, que no piensan cada cosa 10 veces, que se prometen y cumplen, que viven, no soy así, soy de pensar y repensar, de cuestionar e incluso paralizarme, pero estoy aprendiendo, pretendiendo y hasta ahora funciona.

Un abrazo, gracias por leer.

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